Derrame cerebral: qué hacer en las primeras horas según recomendaciones médicas.

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En un derrame cerebral, el tiempo lo es todo. Cada minuto que pasa sin atención médica, millones de neuronas dejan de funcionar y muchas de ellas mueren de forma irreversible. Sin embargo, existe una oportunidad clave para reducir el daño y, en muchos casos, revertir gran parte de las consecuencias: la llamada ventana de oro, que dura aproximadamente 4 a 4 horas y media desde el inicio de los síntomas.

Durante ese período, los médicos cuentan con tratamientos altamente efectivos. Pero para que funcionen, la primera reacción en casa es decisiva.

Qué es un derrame cerebral y por qué ocurre

Un derrame cerebral sucede cuando el cerebro deja de recibir sangre y oxígeno de forma adecuada. Esto puede pasar por dos motivos principales:

  • Derrame isquémico (el más frecuente): un coágulo obstruye una arteria cerebral. La sangre no llega, las neuronas se asfixian y comienzan a morir.

  • Derrame hemorrágico: una arteria se rompe y la sangre se filtra dentro del cerebro, comprimiéndolo y dañándolo.

En el hospital, el primer objetivo del equipo médico es distinguir rápidamente cuál de los dos tipos está ocurriendo, ya que los tratamientos son muy diferentes.

Aprende esta palabra clave: CORRE

No necesitas ser médico para salvar una vida. Solo debes recordar CORRE, una regla simple para reconocer los síntomas de alarma:

  • C – Cara: pide a la persona que sonría. Si un lado del rostro cae o la sonrisa es asimétrica, es señal de alerta.

  • O – Ojos: pérdida súbita de visión en uno o ambos ojos, visión doble o desviación ocular.

  • R – Raro al hablar: dificultad para hablar, palabras arrastradas o frases sin sentido.

  • R – Rápida debilidad: incapacidad para levantar o mantener elevados uno o ambos brazos o piernas.

Si aparece uno solo de estos síntomas, actúa como si fuera un derrame cerebral hasta que se demuestre lo contrario.

No esperes a que “se pase”

Existe un error muy peligroso: cuando los síntomas duran pocos minutos y desaparecen, muchas personas creen que fue solo un mareo. En realidad, pudo tratarse de un accidente isquémico transitorio, una advertencia clara de que un derrame mayor puede ocurrir en cualquier momento.

Siempre es mejor una falsa alarma que llegar tarde.

Qué hacer inmediatamente

  1. Llama a emergencias de inmediato. No intentes trasladar a la persona por tu cuenta si una ambulancia puede llegar rápido. Los paramédicos avisan al hospital y activan protocolos especiales.

  2. Anota la hora exacta en que comenzaron los síntomas. Este dato es fundamental para decidir el tratamiento.

  3. Dirígete a un hospital con tomografía y guardia neurológica, preferentemente uno grande o con unidad de ACV.

 

Qué NO debes hacer

  • No dar agua ni comida. Muchas personas con derrame pierden la capacidad de tragar y pueden aspirar líquidos hacia los pulmones.

  • No bajar la presión arterial por tu cuenta. En las primeras horas, una presión más alta puede ayudar a que llegue sangre al cerebro.

  • No pinchar dedos ni usar “remedios caseros”. No tienen base científica y solo hacen perder tiempo valioso.

Por qué las primeras 4 horas son decisivas

En los derrames isquémicos, existe un medicamento llamado trombolítico que puede disolver el coágulo y reabrir la arteria. Es muy efectivo, pero solo puede usarse dentro de la ventana de oro. Pasado ese tiempo, el riesgo de hemorragia grave aumenta.

En algunos casos, los médicos también pueden realizar una trombectomía mecánica, introduciendo un catéter por la ingle hasta el cerebro para extraer físicamente el coágulo. Esta técnica amplía las posibilidades de recuperación cuando se llega a tiempo.

La mejor estrategia: prevenir

La buena noticia es que hasta 8 de cada 10 derrames cerebrales se pueden prevenir con hábitos simples:

  1. Controlar la presión arterial. Es el principal factor de riesgo. Medirse regularmente y seguir indicaciones médicas es clave.

  2. Detectar arritmias, especialmente la fibrilación auricular, que favorece la formación de coágulos.

  3. Cuidar el colesterol y el azúcar, reduciendo ultraprocesados, harinas refinadas y azúcares simples.

  4. Mover el cuerpo todos los días. Al menos 40 minutos de actividad física combinando cardio y fuerza, adaptada a cada edad.

Consejos y recomendaciones

  • Aprende y enseña la regla CORRE a tu familia.

  • Ten a mano los números de emergencia.

  • Prioriza controles médicos anuales, especialmente después de los 60 años.

  • Mantén un estilo de vida activo; el ejercicio es una de las mejores herramientas preventivas.

  • Ante la duda, actúa rápido: el tiempo salva neuronas.

 

Un derrame cerebral da miedo, pero el conocimiento empodera. Reconocer los síntomas, actuar sin demora y llegar a tiempo al hospital puede marcar la diferencia entre una recuperación casi completa y un daño permanente. Recordar CORRE puede salvar tu cerebro o el de alguien que amas.

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