Tostados de papa rellenos con queso ¡Crocantes por fuera, cremosos por dentro!

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Esta receta es ideal para aprovechar papas hervidas y transformarlas en algo irresistible.

Con una masa suave y un relleno derretido, estos tostados son perfectos para una cena distinta, una picada caliente o como opción para llevar al trabajo.

 

Ingredientes

  • 3 papas medianas

  • 2 cucharadas de manteca derretida (o aceite)

  • 5 cucharadas colmadas de fécula de maíz (maicena)

  • 1 pizca de sal

  • Queso rallado o en cubos (el que prefieras)

  • Aceite para freír

  • Opcional: carne picada cocida u otro relleno a gusto

Preparación

  1. Herví las papas con cáscara en abundante agua hasta que estén bien tiernas. Escurrilas, dejalas entibiar y pelalas.

  2. Pisalas en un bol hasta formar un puré liso y sin grumos.

  3. Sumá la manteca derretida, la sal y la maicena. Mezclá con cuchara o con las manos hasta lograr una masa suave. Si queda muy húmeda, agregá un poco más de fécula.

  4. Tomá una porción de masa y colocala sobre una bolsa o papel film apenas aceitado. Aplastala con la mano para formar un disco fino.

  5. Colocá un poco de queso en el centro (podés sumar carne o lo que te guste), y cerrá con otra porción de masa o doblando el disco como una empanada. Sellá bien los bordes presionando con los dedos.

  6. Repetí con el resto de la masa. Si se te pega, ayudate con el film para manipularlos mejor.

  7. Freí los tostados en aceite caliente hasta que estén dorados de ambos lados. Sacalos con espumadera y dejalos escurrir sobre papel absorbente.

  8. Servilos tibios, cuando el queso del interior esté bien derretido y la corteza esté crocante.

Consejos:

  • Usá un queso que se derrita bien, como mozzarella, cremoso, pategrás o fontina.

  • Para una versión más liviana, cocinalos en sartén antiadherente con apenas un chorrito de aceite, dorando bien cada lado.

  • También podés llevarlos al horno a 200 °C, pincelados con aceite, hasta que estén dorados y firmes.

  • Se pueden rellenar con restos de pollo, verduras salteadas, jamón y queso, o incluso con un toque de provenzal.

  • La masa se puede preparar con anticipación y guardar tapada en la heladera por unas horas.

  • Si te sobran tostados ya formados, podés congelarlos crudos y cocinarlos directamente cuando los necesites.

Una receta fácil, práctica y deliciosa para disfrutar en cualquier momento.

¡Y lo mejor de todo es ese centro cremoso que se derrite con cada bocado!

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