Muchas personas en México, al llegar a los 50 o más, notan que el azúcar y la presión empiezan a jugarles malas pasadas: sed constante, cansancio que no explica el trabajo, pies que se enfrían o duermen raro. Es normal sentir frustración cuando los números no bajan aunque uno trate de cuidarse, y más cuando los medicamentos parecen no ser suficientes solos. Por eso, muchas familias mexicanas han recurrido por generaciones a infusiones sencillas de plantas comunes que apoyan el bienestar general. Quédate conmigo hasta el final porque hay una combinación especial de especias que le da un toque único y que pocas recetas incluyen.
¿Por qué estas plantas son tan queridas en la cocina y la tradición mexicana?
En casi todos los mercados de México encuentras laurel, hoja de guayaba y cúrcuma sin buscar mucho. Nuestras abuelitas las usaban no solo para darle sabor a los frijoles o al mole, sino también para preparar tecitos calientitos cuando alguien se sentía “pesado” o con mala circulación.
Lo bonito es que la ciencia moderna ha empezado a estudiar estos ingredientes tradicionales. Por ejemplo:
- Hoja de guayaba: varios estudios mexicanos y asiáticos han observado que sus compuestos (como la quercetina) ayudan a mantener niveles estables de glucosa después de comer.
- Laurel: contiene cineol y otros aceites esenciales que, según investigaciones publicadas en revistas científicas, apoyan la sensibilidad a la insulina.
- Cúrcuma: su curcumina es famosa por sus propiedades antiinflamatorias; universidades de India y México han comparado su efecto con algunos medicamentos comunes, siempre como complemento.
- Canela Ceylán y clavo de olor: aportan polifenoles y eugenol que protegen los vasos sanguíneos y dan aroma delicioso.
Pero eso no es todo… lo interesante es combinarlos correctamente para que el sabor sea agradable y el cuerpo los aproveche mejor.
Ingredientes que seguramente ya tienes o consigues por menos de 50 pesos
Para preparar dos tazas grandes necesitas:
- 6 hojitas de laurel (secas o frescas, las del mercado están perfectas)
- 4 hojitas tiernas de guayaba (bien lavadas, las más claritas son las mejores)
- 1 cucharadita rasa de cúrcuma en polvo o un trocito fresco rallado
- 1 rajita pequeña de canela Ceylán (la que huele suave, no la china fuerte)
- 1 clavito de olor entero
- 700 ml de agua pura
- Opcional: media cucharadita de miel de maguey o piloncillo para endulzar apenas
Receta paso a paso: solo 15 minutos y queda riquísima
- Pon el agua en una ollita de barro, acero inoxidable o vidrio (evita el aluminio para que no se oxide el sabor).
- Cuando empiece a hervir, agrega el laurel, las hojitas de guayaba, la canela y el clavito.
- Baja la flama al mínimo, tapa y deja 8 minutos exactos. Verás que la casa se llena de un aroma navideño.
- Apaga el fuego, incorpora la cúrcuma, revuelve bien y deja reposar tapado 5 minutos más.
- Cuela con un coladorcito y sirve caliente. ¡Sabe a abrazo de abuelita!
Tips prácticos para incorporarla a tu rutina diaria sin complicaciones
Muchas lectoras me preguntan cuándo es mejor tomarla. Aquí una tabla sencilla según lo que más te preocupe:
| Momento del día | Por qué puede ayudar | Tip extra para mejores resultados |
|---|---|---|
| En ayunas (1 taza) | El cuerpo está más receptivo después del descanso | Tómalo tibio, sin prisas, antes del desayuno |
| 1 hora después de cenar | Favorece la relajación y buena digestión | Acompáñalo de un paseo corto por la casa |
| A media mañana o tarde | Mantiene energía estable durante el día | Llévalo en termo si sales |
Lo ideal es tomar 1-2 tazas al día, siempre escuchando a tu cuerpo. Puedes hacer ciclos de 15 días seguidos y 7 de descanso para no saturar el paladar ni el estómago.
Variaciones que mis lectoras han probado y les encantan
- Si te gusta más fuerte: agrega una rodajita de jengibre fresco.
- Para invierno: ponle una pizca de pimienta negra (ayuda a que la curcumina se absorba mejor).
- Versión fría para calor: deja enfriar y agrega hielo y unas hojitas de hierbabuena.
Preguntas frecuentes que recibo por WhatsApp
1. ¿Puedo tomar esta infusión si ya uso medicamentos para el azúcar o la presión?
Sí, muchas personas la incluyen como complemento, pero siempre empieza con media taza y mide tus niveles con frecuencia. Lo más importante es platicarlo con tu médico para ajustar dosis si es necesario.
2. ¿Dónde consigo hojas de guayaba buenas si vivo en ciudad grande?
En cualquier mercado de plantas medicinales (Mercado de Sonora, Jamaica o Medellín en CDMX; mercados locales en Guadalajara, Monterrey, etc.). Pide “hoja tierna de guayaba para té” y te las dan frescas.
3. ¿Tiene efectos secundarios?
En cantidades moderadas (1-2 tazas) suele ser bien tolerada. La cúrcuma puede manchar dientes o ropa; el clavo en exceso puede irritar el estómago. Si estás embarazada, lactando o tienes cálculos biliares, mejor evita o consulta primero.
En resumen, amiga…
Incorporar una infusión casera con ingredientes de nuestra tradición mexicana es una forma sencilla, económica y deliciosa de cuidar el bienestar día a día. No se trata de magia ni de reemplazar tratamientos, sino de sumar hábitos ricos y naturales que nuestras abuelas ya conocían.
Prueba la receta esta misma semana, anota cómo te sientes y, si quieres, déjame un comentario contándome tu experiencia. ¡Leo todo y me da mucha alegría saber de ustedes!
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y se basa en el uso tradicional mexicano y estudios científicos generales. No sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico. Si padeces diabetes, hipertensión u otra condición, consulta siempre a tu médico antes de agregar cualquier remedio natural a tu rutina. ¡Cuídate mucho, corazón!
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