Este pan tostado francés es una opción rápida, fácil y deliciosa para resolver un desayuno especial, una merienda casera o incluso un postre improvisado.
Se prepara con ingredientes simples y en solo unos minutos, logrando un resultado dorado, suave y muy sabroso.

Ideal para aprovechar pan que te haya quedado del día anterior.
Ingredientes
-
2 rebanadas gruesas de pan duro con miga (tipo hogaza o casero)
-
2 huevos
-
250 ml de leche
-
4 cucharadas de azúcar
-
Una pizca de canela
-
Manteca (para cocinar)
Preparación
-
Cortá dos rebanadas gruesas de pan, de aproximadamente 3 centímetros de espesor. Es importante que el pan tenga miga firme y que esté algo duro (de uno o dos días), para que no se desarme al absorber el líquido.
-
En un plato hondo, batí los huevos junto con el azúcar, la leche y la canela. Si preferís otro sabor, podés usar esencia de vainilla en lugar de canela. Mezclá todo bien hasta que quede bien integrado.
-
Sumergí las rebanadas de pan en la mezcla líquida y dejalas reposar ahí unos segundos. Dales vuelta varias veces para que se empapen de manera pareja y profunda.
-
Calentá una sartén grande a fuego medio y derretí una cucharadita de manteca. Apenas esté caliente (sin que se queme), colocá las rebanadas y cocinalas por ambos lados hasta que estén doradas.
-
Una vez cocidas, retiralas y apoyalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
-
Servilas calientes, con azúcar impalpable por encima y, si querés, un poquito más de canela o una cucharadita de miel.
Tips y consejos:
-
Lo mejor es usar pan tipo casero, de corteza firme y buena miga. Evitá los panes de molde muy blandos, ya que se deshacen al remojarlos.
-
Podés sumar ralladura de limón o naranja a la mezcla para darle un toque más fresco.
-
Si querés hacer una versión más golosa, podés untar las tostadas con dulce de leche, mermelada o crema batida antes de servir.
-
También queda muy bien acompañado con frutas frescas como banana en rodajas, frutillas o manzana cocida con canela.
-
Si tenés más tiempo, podés cortar el pan en bastones y hacer «sticks» dulces para acompañar con chocolate caliente.
-
Para una versión más ligera, se puede reemplazar la leche entera por leche descremada o vegetal, y reducir la cantidad de azúcar.
-
Este postre se disfruta mejor recién hecho, cuando está tibio y con la corteza bien doradita.
-
Si hacés más cantidad, podés mantener las tostadas tibias en el horno apagado mientras servís.
Una receta clásica, económica y siempre bienvenida en cualquier mesa.
Lista en 10 minutos y con sabor a hogar.
Comentarios